Padres pueden orientar a los jóvenes en la camino del emprendimiento
María Angélica Dao
En la situación mundial en la que nos encontramos, cada vez son más los jóvenes que buscan respuestas acerca de cómo innovar y ser creativos desarrollando actividades rentables por la vía del emprendimiento, incluso inician desde la adolescencia.
El emprendimiento no es más que el resultado de la observación y detección de oportunidades que una persona, en esencia optimista con actitud mental positiva y creativa, es capaz de ver.
Quien se atreve a emprender es lo suficientemente valiente para soñar, pero debe ser persistente para desarrollar, sin temor a los riesgos y al fracaso.
En este proceso es vital aprender a esquivar a los muchos depredadores de sueños que no faltarán y dirán: “eso no funcionará” o “no lo lograrás”.
Los jóvenes, el emprendimiento y la familia
El emprendimiento debe ser un objetivo familiar al formar jóvenes con actitud positiva, orientados y con gran dosis de automotivación, para esto desde muy pequeños se les debe orientar sobre la importancia de la responsabilidad e independencia.
Es importante que los jóvenes conozcan que para minimizar los riesgos y garantizar es necesario prepararse y tener una noción estructurada y metodológica de esta actividad y las herramientas asociadas necesarias.
Para esto pueden buscar información en Internet y buscar cursos, que cada vez son más comunes dentro de los institutos y universidades, los cuales abren espacios para su desarrollo y especialización.
Leer también:
Emprender en familia es una alternativa para mejorar la economía

